Este libro
es una historia desde lo más profundo del corazón del autor. Nos ruega
que entendamos que Dios, como fue revelado a través de la muerte y la
resurrección de Cristo, es el regalo más grande e importante del todo
el evangelio. Todos los dones de Dios son una muestra de su amor porque
nos guían hacia sí mismo. Este es el amor auténtico de Dios, su
compromiso para hacer todo necesario para captarnos con lo que real y
profundamente nos satisface: Dios mismo.